Relatos y tradiciones · Folclore y leyendas
Ochenta y siete años de oro fino
Rabí Yosef Caro falleció el 13 de Nisán de 5335 —24 de marzo de 1575— a los ochenta y siete años aproximadamente. Los sabios de Safed, que veían significado en todo, advirtieron que el número ochenta y siete se escribe en letras hebreas פ״ז —paz, “oro fino”—, la palabra que usan los Salmos para lo que es más precioso que el propio oro. Así fueron sus años: refinados, puros y preciosos para todo Israel.
La tradición cuenta también que pidió no ser enterrado en la ladera del antiguo cementerio donde reposan los más grandes sabios de Safed —el Arizal y quienes están cerca de él—, sino más abajo, al pie de la colina. Marán, cuya palabra era ley para todo el mundo judío, eligió en la muerte el lugar más humilde.
Su tumba recibe visitas durante todo el año, y sobre todo en su iortzait, el 13 de Nisán —dos días antes de Pésaj—, cuando acude gente de todo el país para rezar y estudiar sus libros junto a él.